Prescripciones Generales e Influencias Externas (UNE 20460-3)

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Las prescripciones generales de las instalaciones interiores son las normas y los requisitos técnicos que regulan la ejecución, montaje y funcionamiento de los elementos que componen una instalación eléctrica. Están basadas en la norma UNE 20460-3 y clasifican las influencias externas mediante códigos (como AD para agua o AE para polvo). De esta clasificación depende qué tipo de cable, tubo o envolvente (IP) se debe elegir para garantizar la seguridad y durabilidad.

Tabla infográfica de Influencias Externas según norma UNE 20460-3. Iconos explicativos de los códigos de clasificación: AA (Temperatura ambiente), AD (Presencia de agua), AE (Cuerpos sólidos/polvo) y BA (Cualificación de los usuarios)
El "DNI" del entorno: Antes de instalar, hay que clasificar. Estos códigos definen si el material debe ser estanco (AD), blindado contra el polvo (AE) o a prueba de niños/usuarios no cualificados (BA). De aquí nace el famoso Grado IP

La normativa general concerniente a las instalaciones interiores o receptoras se especifica en las ITC-BT-19 e ITC-BT-20 del REBT.

No obstante, según las particularidades de cada tipo de instalación, adicionalmente deberán aplicarse las instrucciones técnicas complementarias que abarcan desde la ITC-BT-25 hasta la ITC-BT-42, incluyendo también las ITC-BT-50-51-52.

Así, tenemos como ejemplo, las siguientes instalaciones receptoras:

Instalaciones interiores de viviendas: ITC-BT-25, 26 y 27

Locales de pública concurrencia: ITC-BT-28

– Locales con riesgo de incendio o explosión: ITC-BT-29

Partiendo de los códigos definidos por la norma UNE 20460-3, el REBT desarrolla los requisitos específicos de protección (grado IP, canalización, materiales, etc.). En consecuencia, los sistemas de instalación en las instalaciones interiores o receptoras se definen y varían según este marco normativo, siendo la guía para seleccionar las medidas de seguridad apropiadas en cada situación.

Contenidos
  1. Utilización Prevista de la Instalación, su Estructura y Tipo de Sistema de Distribución Utilizado
  2. Influencias Externas a las que está Sometida la Instalación
  3. Compatibilidad de los Materiales Eléctricos con Otros Materiales, Servicios y con la Fuente de Alimentación
  4. Facilidad de Mantenimiento

Utilización Prevista de la Instalación, su Estructura y Tipo de Sistema de Distribución Utilizado

Para lograr un diseño económico y seguro de una instalación eléctrica, es fundamental determinar la potencia prevista dentro de los límites de temperatura y caída de tensión aceptables. Esto implica seguir los criterios establecidos en la ITC-BT-10 para la previsión de cargas y los factores de simultaneidad.

Al optar por un esquema trifásico en lugar de uno monofásico, la intensidad se reduce en un tercio para una misma carga. Por ello, a partir de una potencia de 15 kW, las empresas proveedoras suministran electricidad en trifásica en lugar de en monofásica.

Los distintos tipos de esquemas de distribución, como los esquemas TT, IT y TN, definidos en la ITC-BT-08, están condicionados por los tipos de puesta a tierra y determinan los dispositivos de protección a utilizar.

En cuanto a la alimentación eléctrica, además de conocer el valor nominal de la tensión y la frecuencia, es muy importante tener en cuenta el valor de la intensidad de cortocircuito prevista en el punto de origen de la instalación. Este valor es esencial para calcular el poder de corte PdC o capacidad de interrupción de los dispositivos de protección.

Influencias Externas a las que está Sometida la Instalación

Uno de los aspectos más importantes de las prescripciones de las instalaciones interiores son los materiales eléctricos instalados.

Estos deben estar diseñados y fabricados para soportar las influencias externas, dependiendo de las condiciones y el lugar de instalación, el uso previsto y las características constructivas de los edificios en los que se instalen. La norma UNE 20460-3 detalla exhaustivamente todas las posibles influencias externas.

A continuación, se presentan algunos ejemplos de estas influencias, que pueden requerir materiales o sistemas de protección especiales:

● Funcionamiento a temperaturas muy bajas o muy altas.

● Condiciones extremas de humedad.

● Exposición a choques o vibraciones significativas.

● Presencia continua de sustancias corrosivas o contaminantes.

● Instalaciones en locales con abundante polvo.

● Presencia de agua en forma de gotas, pulverización, proyecciones, chorros o con riesgo de inundación intermitente o permanente.

Por tanto, estos factores deberán ser considerados cuidadosamente para garantizar la seguridad y la durabilidad de la instalación eléctrica.

Compatibilidad de los Materiales Eléctricos con Otros Materiales, Servicios y con la Fuente de Alimentación

En las instalaciones interiores deben tomarse las medidas adecuadas cuando ciertas características de los materiales instalados puedan no ser compatibles con otros materiales o servicios, o cuando puedan afectar al funcionamiento de la fuente de alimentación.

Estas características incluyen, por ejemplo:

● Sobretensiones transitorias y temporales

● Variaciones rápidas de potencia

● Intensidades de arranque

● Armónicos

● Componentes continuas

● Oscilaciones de alta frecuencia

● Corrientes de fuga

● Necesidad de conexiones adicionales a tierra

Facilidad de Mantenimiento

Las instalaciones eléctricas deben diseñarse y ejecutarse de manera que todas las verificaciones periódicas, ensayos, mantenimientos o reparaciones necesarias durante su vida útil puedan realizarse de forma fácil y segura.

Además, la fiabilidad de los materiales instalados debe garantizar el funcionamiento adecuado de la instalación durante toda su vida útil.

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